El enojo de Gallardo por el empate

El enojo de Gallardo por el empate a pedir de boca 
El partido de ayer comenzó a jugarse hace mucho tiempo en los escritorios de la AFA, más precisamente antes de que "sorteara" (sic) el fiture de la Superliga y no hace una semana atrás.

En efecto tal como afirmó en la conferencia de prensa Marcelo Gallardo notoriamente enojado por la negativa a posponer el encuentro "Era justamente este partido, el del día de hoy, para tener la chance de jugar un día después. Pero se ve que no hemos sido escuchados", 

Por eso razón  D'Onofrio había asegurado que para tener más descanso el partido entre River y Argentinos por la Superliga se jugaría este, en lugar de hacerlo  lunes, pero la AFA ratificó que el Millo debía recibir al Bicho en el día y horario programados por ella o sea a un poco más de dos dis y medio del trascendetal duelo contra el Wilstermann.
  
En las redes sociales algunos ven la maniobra bostera tal como comentó Matias Roldán "Mientras algunos juegan los sabados, porque el miercoles juegan, lamentable la mafia nunca va a acabar", mientras que Osvaldo Cornejo sostiene "se nota que Angelici dirige todo en la AFA, desde la confección del fixture de la Superliga, hasta los días y horarios en los que se juega, eso sí pensando siempre en perjudicar a River".  

River que jugó el jueves por la noche tuvo que jugar ayer a la tarde, mientras que Lanús y San Lorenzo recién los harán hoy. Por otra parte como Boca debe enfrentar a Central por la Copa Argentina el próximo jueves, le adelantaron el partido por la Superliga para el sábado pásado.
Marcelo Gallardo mostró su enojo en la conferencia de prensa con la AFA por la negativa de posponer un día el encuentro ante Argentinos Juniors, que terminó con empate 1-1 en el estadio Monumental.

Es que el escaso tiempo que medió entre ambos partidos trajo una merma en el rendimiento físico y mental del Millo tal como se evidenció a medida que transcurrían los minutos. 

“Tal vez nos faltó un día más para sacarnos la ‘resaca’ del jueves. Teníamos ganas de ganar, que significará no dejar puntos en casa y no lo pudimos hacer, no pudimos aprovechar esos minutos del partido. Después del gol, no pudimos aprovecharlo y después nos pasó factura todo lo que pasó el jueves. El público también estaba en la misma sintonía”, afirmó el Muñeco. 

Así se arribó a un empate que perjudica el doble, ya que estos  son los puntos que se duele perder.

En efecto desde el comienzo el encuentro tuvo a River como protagonista, manejando la pelota y  aproximándose al arco de Argentinos Juniors. Después de varios intentos el Millo  se puso en ventaja gracias a un penal convertido por Pity Martínez, a raíz de una mano generada por Nacho Scocco.

Sin embargo, en una desatención defensiva, la visita encontró el empate y aunque River intentó llegar no fue del todo efectivo, producto del cansancio acumulado y el partido  finalizó con una injusta igualdad.  

En definitiva pese a que La Banda se puso en ventaja y dominó buena parte del tiempo, tan sólo empató  en uno, como local, ante el recientemente ascendido Argentinos Juniors que había sido derrotados en los partidos anteriores.

Por eso el Más Grande, perdió el puntaje ideal, y ahora acumula  10 unidades quedando segundo en la tabla de posiciones, a dos de la cima.

Tal como como reconoció Gallardo: “el funcionamiento es el que eleva el nivel de los futbolistas y hoy no tuvimos un funcionamiento aceitado y claro. Nos faltó un poco de intensidad y precisión, pero no hay excusas. No teníamos lucidez y frescura para resolver mejor. Fue un buen trabajo de Argentinos, nos molestó en nuestro juego”.

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¡El Más Grande no afloja, va con lo mejor!


Tras la hazaña alcanzada hace menos de dos días River ya cambio la mira porque debe recibir a Argentinos Juniors en el Monumental este domingo, a las 18:05 horas. 
Obviamente el cansancio físico y emocional imponían la postergación que D'Onofrio solicitó para tener más descanso, pero su par de Argentinos, Cristian Malaspina, la rechazó por completo y por ello la AFA ratificó que el Millo deberá recibir al Bicho en el día y horario programados originalmente,

Así las cosas Gallardo lejos de hacer una rotación,  concentró a sus mejores futbolistas con el objetivo de seguir en la cima del campeonato local y  también incluyó en la nómina a Nicolás De La Cruz y Marcelo Saracchi, quienes no pudieron jugar ningún  partido en la Copa Libertadores por no estar en la lista de buena fe,aunque podrán hacerlo a partir de las semifinales. 
¡El Más Grande no afloja, va con lo mejor que tiene ante el Bicho!

Estos son los 19 jugadores concentrados para enfrentar a Argentinos Juniors:
Como vemos el Más Grande no afloja, va con lo mejor que tiene ante el Bicho, aunque Napoleón habría decidido volver a  la línea de cuatro, ya que  tendría en mente poner a Milton Casco y Jorge Moreira como titulares, quedando Gonzalo Montiel y Ariel Rojas en el banco de los suplentes.

De esta forma, el equipo que saldría a la cancha ante Argentinos Juniors sufriría dos variantes y un cambio de esquema, teniendo en cuenta que en la revancha ante Wilstermann se jugó con línea de tres.

El árbitro del encuentro
El árbitro designado para dirigir el encuentro será Diego Abal, un viejo conocidoz que impartió justicia en 28 presentaciones de La Banda.

Las estadísticas arrojan resultados negativos  con este juez oriundo de Quilmes, ya que con él River registró diez triunfos, seis empates y doce caídas son las que registra el Millo en los choques que este árbitro dirigió.

Historial 
Jugaron 126 veces.
River Plate ganó 69, con 239 goles.
Argentinos Juniors ganó 26, con 150 goles.
Empataron 31 veces.
Diferencia a favor de River 43 partidos y 89 goles

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Hazaña inolvidable para la historia grande

En un partido histórico, la alegría es Monumental 
por Charro de A River lo quiero
Tanto maltrato recibió el Monumental, tanta desilusión tuvo en Cochabamba el hincha, tanto se sufrió esta semana, tanta necesidad de revancha tenían los jugadores, tanta épica se necesitaba para dar vuelta un 0-3... que finalmente todo se transformó en una desesperada búsqueda de esperanza, en una esperanzadora y simbólica promesa de que todos haríamos todo lo que estuviera a nuestro alcance para convertir la semana de dolor y desilusión en una jornada de ilusión, milagro y épica. 
El Monumental se vistió de fiesta como en sus mejores jornadas y listo para honrar la historia que la precedía, el hincha fue preparado para convertir la incertidumbre en aliento y la desazón en impulso, los jugadores se mentalizaron en que podían y que iban a intentar durante los 90 minutos. Todos querían pasar aunque fuera muy difícil y todo indicara lo contrario. Hubo que tragarse cargadas ajenas, la desilusión propia y las operetas (desde un pobre Chilavert o un inexistente Pochi Chavez hasta el periodismo detestable).

Claro que toda jornada épica debe tener condimentos especiales. La semana torturante nos preparó para que cada actor de esta noche inolvidable cumpliera su papel de la mejor manera, la llovizna nos predispuso, la noche nos cobijó y la salida del equipo fue el inicio de la función. El aliento, los fuegos artificiales, las luces, el humo, el agua, la poca visibilidad, el ruido, un plantel que se concentró y se infló de valor y otro que se llenó de dudas y se desinfló. No habían empezado los últimos 90 minutos pero el partido ya se había empezado a dar vuelta.
El Muñeco tomó una decisión arriesgada pero muy meditada. Todavía no había encontrado el equipo y le pareció el momento adecuado para hacer una prueba importante teniendo en cuenta el esquema del rival y las características de sus mejores jugadores.

 La gran incógnita era como lograr convertir 4 goles y que no nos convirtieran goles, quien y como se harían los goles cuando no hay goleadores y como lograr mantener el propio arco en 0 cuando no hay un arquero salva partidos y la defensa es endeble en los centros e insegura ante los contraataques. La respuesta de Gallardo fue defender con 3 (por más que no lo hubiera probado con los nuevos intérpretes) y llenar el mediocampo de jugadores talentosos y con llegada. Lo que pudiera parecer arriesgado defensivamente y amontonamiento en el medio, terminó siendo una llave.
 
 Gallardo se la jugó por Montiel (un pibe que siempre mostró sacrificio, personalidad y velocidad, que respondió de lateral a pesar de ser un central y que no bajó los brazos aunque las oportunidades llegaran a cuenta gotas y tan espaciadas que podrían desesperar) porque hizo un par de buenos partidos (uno de lateral y otro de central) y eso le dio la posibilidad de utilizar a todos los jugadores de su confianza en el medio (hasta ahora siempre había tenido que dejar a alguno afuera, primero lo iba dejando a Enzo Perez para que se recuperara físicamente, después a Rojas por una lesión y luego a Nacho Fernandez por su bajo rendimiento). 

Finalmente, con la última duda optó por poner a Auzqui y no darle toda la presión a Borré (un pibe al que quería llevar de a poco pero las circunstancias hicieron que debiera ser un ¨salvador¨). ¨Napoleón¨ Gallardo se la jugó y no le pudo salir mejor. 

Tal como pensó Gallardo, los bolivianos salieron con un esquema de aguantar, de encerrarse e impedir que River Plate desequilibrara, 2 líneas defensivas de 4 jugadores y otro más mutando según la posición del rival y sólo un jugador preparado para aguantar la pelota arriba hasta que llegaran los refuerzos. Algunos pensaron que River Plate caería en la trampa y perdería las subidas por los laterales yendo siempre por el medio y ayudaría a armar el embudo salvador de los bolivianos, sin embargo desde el primer minuto se vio que River Plate tenía su propio plan y convicción. 

River Plate empezó a apretar con sus defensores muy arriba (Maidana encargado de ser el último hombre, a veces acompañado por Ponzio y otras con una clara línea de 3), Pinola y Montiel se animaban a pasar el mediocampo para dar el primer pase y cederles la pelota a los que saben manejarla (pero con la ventaja de estar con la pelota dominada y habiendo pasado a los primeros defensores rivales), el Pity Martinez y Auzqui lograban correr junto a la línea del lateral, llegaban hasta el fondo y siempre tenían gente en quienes apoyarse, Perez era un doble 5 pero adelantado y Nacho Fernandez jugaba aún más adelantado conectando todas las líneas, el famoso desorden ordenado que había anticipado Pity Martinez en la pretemporada se empezó a ver ayer. 

Todos los jugadores se movían en el frente de ataque y se llevaban las marcas provocando espacios, el constante movimiento en ataque desorientaba al rival, los defensores cerraban sus líneas ante el que llevaba la pelota pero éste siempre tenía un pase para alguien que penetraba esas líneas defensivas rivales. Como dijo Gallardo, ahora todos hablan de un rival débil (el mismo que nos hizo 3 en Cochabamba, que clasificó en su grupo y eliminó al mejor equipo en los grupos sin que le hicieran goles en Brasil) pero la realidad es que River Plate lo convirtió en un equipo débil (ya sea por superioridad física, tecnica, táctica y/o mental).
El secreto para simplificar el partido era convertir en los primeros 20 minutos (como si fuera fácil) y eso se logró con un pase magnífico entre líneas de Ponzio (luego de robar una pelota en el medio) y Scocco con gran rapidez, maestría y frialdad (le ganó a 2 defensores en velocidad, hizo un caño, eludió al arquero y definió con seguridad) hizo el primer gol de una noche soñada y consagratoria (después de haber perdido goles fundamentales en Cochabamba logra revertirlo con una noche de 5 goles...). Habiendo conseguido lo más difícil era necesario no perder presión y mantener el mismo espíritu. 

Pocos minutos después llegó el segundo gol con un latigazo de Scocco (recibió el balón con su pierna derecha, se acomodó entre marcas para estar frente al arco y sorpresivamente le pegó al arco con muy poco recorrido de su pierna pero con tal fuerza y precisión que la pelota pasó por el único espacio que había entre la pierna del defensor, la mano del arquero y el travesaño). Con esto no alcanzaba pero unos minutos después, Scocco tiró un centro rasante buscando el pie de alguno de los que entraban al área y tuvo tanta fortuna que la comba que llevaba logró que se le metiera al arquero en el segundo palo. 

El milagro se había concretado y empezaba un nuevo partido, en el primer cuarto del partido ya nadie tenía ventaja y la nueva pregunta era si se mantendría la presión o se dejaría salir al rival. River Plate siguió ahorcando al rival y finalmente con una asistencia de Scocco, Enzo Perez convirtió su primer gol ingresando solo al área rival (definiendo con serenidad y exactitud ante la salida del arquero).

Así terminó el primer tiempo y con gran alegría se esperaba el segundo tiempo. Se había hecho todo lo que exigía el partido, un partido perfecto pero un error aún podía dejarnos afuera. Otra vez la pregunta era si se dejaba salir al rival o seguiría la presión, el equipo seguiría tan concentrado o necesitaría un respiro para volver a presionar luego. A los 40 segundo llegó el quinto gol (otro de Scocco) y en pocos minutos Fernandez y Scocco volvieron a anotar. 

La fórmula se repetía, se penetraba por los laterales y el centro iba hacia atrás para la entrada de un volante o se rompía líneas por el medio y se cedía la pelota al que entraba solo. La seríe ya estaba sentenciada pero faltaba un gol inolvidable de Enzo Perez que recuperó una pelota en su propia área y llegó al área rival eludiendo y ganando en velocidad a 3 rivales para pasar la pelota por encima del arquero (envidiable calidad y fortaleza física para lograr algo así sobre el final del partido).

Hablar individualmente es injusto porque el equipo tuvo una noche soñada. Lux en los primeros 75 minutos ni la tocó (salvo con los pies para dar algún pase) y los bolivianos ni siquiera patearon al arco, los 3 defensores cumplieron funciones de salir jugando más que defensivas, Ponzio mostró la personalidad, el empuje y la concentración de siempre (lo mismo que la defensa) pero lo que brilló fue el juego de Rojas, Martinez, Auzqui, Fernandez, Perez y Scocco (los 3 últimos en un nivel superlativo). 

Cada uno en lo suyo (la gambeta atrevida y endiablada de Pity los volvió locos y por eso recibió la merecida ovación, la velocidad de Auzqui fue imparable, el juego y posicionamiento del resto fue inmarcable pero la efectividad de Scocco también será recordada por los bolivianos). Acertó Gallardo, los jugadores tuvieron una noche increíble y el equipo tocó a toda orquesta, nadie desentonó. 

El destino a veces es muy raro. La suerte nos golpeó en Cochabamba con un muy injusto 0-3 y ayer nos sonrió al permitir que entraran las que debían entrar. La pelota pasaba con exactitud y pocas veces se da la justeza de la definición. Como dijo Gallardo, la ovación se la merecen los jugadores y ojalá esto sirva para iniciar el camino final de un equipo que se consagre con la Copa.


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