El Más Grande, tras del empate por Sudamericana en Bolivia, este domingo por la 14ª fecha del Apertura visitó el Estadio Presidente Perón conocido popularmente como el Cilindro de Avellaneda, para enfrentar a Racing a quien derrotó 2 a 0 logrando así el quinto triunfo al hilo en el campeonato local tras la llegada del Chacho Coudet.
Así las cosas el Millo acumuló 26 puntos en la tabla de posiciones de la zona B del Apertura quedando segundo a tres unidades del puntero Independiente Rivadavia pero sacando 8 puntos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores cuando sólo 9 están en juego, razón por la cual ya está clasificado a play off.
Por otra parte también se ubicó como escolta de la «Lepra mendocina» en la tabla anual, lo que es trascendental pensando en clasificar a la Copa Libertadores 2027.
Si bien River no se lució por su juego y logró un 2 a 0 en el que, más allá de no haberse destacado en lo futbolístico, dejó algunos puntos positivos pensando en el Superclásico del próximo domingo en el Monumental.
Es destacable el buen entendimiento entre Colidio y Driussi, autores de los tantos de la victoria que parecen ir ganando confianza a base a goles convertidos tras un comienzo de temporada en la que estaban con la pólvora mojada.
Y en el alargue del segundo tiempo mientras el Millo defendía el 1 a 0, Juan Cruz Meza forzó el error de la defensa y el balón a le cayó a Sebastián Driussi, quien insinuó un remate desde el borde del área, aunque enganchó para dejar en el piso al defenso y definió con sutileza para sellar el resultado definitivo.

2 comentarios:
Dentro de la cancha, la historia fue otra. Muy poco avispado anduvo Solari a los seis minutos, mano a mano con Beltrán (remató al bulto) tras una recuperación de Maravilla (y error de Moreno). Y ni hablar de Rojo, quien volvió a alimentar su fama de mancarse en las citas importantes. A la carrera con Colidio, quiso barrerse y despejar con su pierna menos hábil. El resultado, un pifie de escándalo y gentileza para el 1-0 de River.
El gol respondió muy poco a lo sucedido en el primer tiempo. Tan flojo fue lo de River que Coudet se movió más que Costas, un especialista en transpirar del otro lado de la línea de cal. Al Millonario se lo vio superado en el mediocampo, incómodo por la presión muy activa de Racing y el Chacho intentó acomodar (despertar) a los suyos sin cesar. Pero ojo, hay que contemplar que Costas quizá haya ganado en la sumatoria final de pasos de su GPS desde que el árbitro Zunino empezó a tomar protagonismo desmedido con las famosas “chiquitas” que levantaron mucho la temperatura del estadio.
Lo que sí hizo muy bien River fue manejar el segundo tiempo, pero no con la pelota sino a través de los ánimos. Con jugadores e hinchas obsesionados con el arbitraje, la visita silbó bajito y sacrificó el cuerpo cuando fue necesario. Desde Beltrán haciendo tiempo hasta Martínez Quarta poniendo la cara para ligarse un piñón de Rojo. Expulsión vía VAR y noche completita del exBoca, quien vio desde el vestuario el 2-0 final de Driussi, esta vez gentileza de García Basso. Nuevamente, Racing se la hizo muy fácil a River.
Página 12
Se ganó bien, parece que el equipo va tomando solidez y confianza, ahora hay que ganar el Miércoles.
Lo del Domingo, es un partido aparte.
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