Así lo cuenta Pablo Desimone en
RIVER REVIRTIO EL “KARMA” DE LA BOMBONERA
El clásico se iba. La bronca no. Desparramados en el living con Facu –mi hijo de 11 años, el más sufrido. Resignados otra vez, semivencidos por esa implacable exactitud de Riquelme, tan admirable como dolorosa, nos robaba otra vez la ilusión de ganarle a Boca. Casi como una explicación de lo que estabamos acostumbrados a padecer, en ese instante del corner final le digo al oído: “Una vez, una…¿no le podemos ganar a lo Boca?. ¡Eh… vayan, vayan todos a buscar, por Dios. Es la última…!.
¿Dios me escuchó?. Puede ser…. ¡Qué salto “Kaiser”!. Impresionante. Metió un frentazo de anticipo magistral. ¿Fuyimori” viejo y peludo!, justamente el “antihéroe”, aquel tan cuestionado. El que nadie quería. ¡Qué cosas imprevisibles que tiene el futbol!.
Habrá que creer también en la numerología que nos hizo hizo ganar en la Boca dos veces en el 94, otras dos en el 2004 y ahora este triunfazo en el 2014. Pero nada más contundente que el principio “Karmico”. De que a la larga, todo vuelve. Todo se paga en la vida. ¡Y volvió, justo con el golazo del suplente de Vangioni, como respuesta a la “piolada” de Crespi que se jactó por las dos fechas de sanción mientras los dirigentes de River dormían “comiendo pizza”.
Lo cierto es que el “mellizo” Ramiro fue a buscar la “última bola” de la noche sabiendo que la gloria y la leyenda podían venir desde ese corner que trabajó el Manu, imperceptible para el linea. Y llegó el principio “budista”, con el error tremendo de Orión. Y el mellizo, transformó la piroctenia y el agua caída en hielo, los insólitos cantos que festejan empates en un velorio. La bombonera fue un cementerio. En tanto allá en la mitad de cancha un ramillete de buzos rojos y blancos abrazados cantaban que la “Boca esta de luto y Nuñez es carnaval…”.
Todo triunfo sobre la hora es para gozarlo el doble. Por eso se festejó así. Facu y yo revolcados en la alfombra, el club explotaba la confitería, en mi barrio – Belgrano – los balcones se llenaban de gritos, las calles de bocinazos. En el interior, en cada casa en cada patio, los perros ladraban su hambre de gol y de victoria. En este país de rompecabezas, algunas piezas empezaban a volver a su lugar. River, a lo grande. Igual que en el exterior. Llegaban noticias que en Manhatann, en Barcelona, en Auckland, en Colombia la onda expansiva tocaba fibras muy íntimas.
Habían pasado 10 años, con una espina clavada, muy dolorosa Fue un triunfo “histórico”, por distintas razones. Había demasiados condimentos para desconocer todo lo que River ayer se jugaba.Mucha agua sucia pasó debajo del puente.
Hubo lágrimas…muchas de felicidad, muchas de emoción. Otras de recuerdos tristes. De sentimiento de revancha.. Que “el culo histórico no es un seguro de vida”, que la mala leche se cuaja, que losarbitrajes sospechosos pierden sus antifacez, el juego desleal no es siempre banca y la condescendencia del Comité Ejecutivo de AFA, alguna vez tiene que tener un límite.
Si hay un escenario armado para “una historia localista” de vieja data, donde se necesitan un plus de hombría, buen futbol y un que otro toque fortuito para poder festejar, ese es la bombonera. As lo pensó Alberto J. Armando en los “60”. Aquello de controlar los factores exógenos al partido… Los gargajos, los vasitos con pis desde los palcos, los escupitajos, los Nai Foino, Bava, Losteau, Giunta, Cabañas, los mellizos, Baldassi, la eliminación del 2004, etc. Y después todo encaminado para eliminar a los hinchas visitantes.
Y River sabía adonde se metía. Por eso esa sobredosis motivacional del video hizo lo suyo. Jugaron contra todos. Enmudecieron un estadio que festejaba un empate. ¿¿??. Con el cuerpo técnico muy convencido de no renunciar a un estilo – con deficits en la definición- de pelota al pie, poco pelotazo, fiel a lo que viene mostrando.
Lindo partido, un clásico con situaciones de ambos lados mal resueltas. Barovero soberbio. River, con Mercado, Maidana y Balanta, cada vez más asentados. Otra vez con Ledesma como abanderado. El futbol rendido a su pies. Simple, facil, siempre limpiando y metiendo. Otra clase magistral, de la manija del equipo. Carbonero de menor a mayor. Y Lanzini demostrando que no se le pueden dar espacios. Imparable. A Teo y Cavenaghi, que les jugó en contra el estado de la cancha. Pero con mucho orden y sacrificio en todos.
Y enfrente un Boca quemostró a un Insúa agresivo, a Erbes metedor y a Martinez movedizo y más por adentro que por la raya. Otra vez un Gago tibiecito y opaco, impreciso Gigliotti. Y demasiado tenso Bianchi. Al punto que permitió el cambió de Riquelme en el momento menos indicado. Ramón, muy relajado. Como disfrutando el partido. Metió al Keko y Kranevitter un poquito tarde pero con ellos pasó a ganar y el “colo” casi marca el tercero.
Al final fue triunfo inolvidable. Porque habían pasado 10 años cronológicos, sin triunfos de visitante. Pero diez años, más, sombríos y oscuros. Desde el crimen de Delgado y Vallejos, en el 94, se incubó mucho odio.
Encima en la última década River amamantó una generación de desgracia en desgracia. Que tuvo la grandeza de revolucionar al país para devolver a River a la “A”. Hubo un video conmovedor. Tanto como la victoria. .Jugaron contra todos. Sabían que iban a una batalla, se apoyaron entre ellos. Lucharon, jugaron, entendieron que llegaba la hora de ganar o ganar .Se abrazaron, se juntaron, besaron la camiseta, escribieron la historia, llenaron de miedo la bombonera, pusieron el alma, dejaron la vida. Fueron por la gloria.
Pero el equipo de Ramón “jamás estuvo solo”. Acompañado emotivamanete en la caravana, y en su vuelta. Esas tribunas no vieron nuestros rostros, pero nuestros corazones tambien jugaron.. ¡River volvió a ser River en el Mundo!. ¡El Más Grande revirtió el principió kármico en la Boca!. ...Y un día Boca paso de la "avivada" al llanto....Todo llega.