¿Hasta cuando seguirá la yeta?


River fue superior a Rafaela sobre todo durante el primer tiempo, mereciendo retirarse ganador, pero la "mala definición" lo privó de obtener los 3  puntos tal como declaró Almeyda al finalizar el encuentro

"River intentó. Por momentos llegó bien, tratando de encontrar espacios. Fallamos en los últimos metros, definimos mal. Es fundamental en este tipo de partidos trabados. River encontraba espacios. En el segundo no tuvo la misma claridad del primer tiempo, pero insistió. Creo que fallamos ahí. No la metimos" declara el DT, quien además se mostró preocupado por la lesión de Pezzella

Pezzella dejó la cancha a los 13´ porque se lastimó los ligamentos de su rodilla derecha 

El propio Almeyda hablando con la prensa opinó sobre la preocupante situación de las continuas lesiones: “Triste por la lesión de los jugadores…otra rotura. Ante estas cosas uno queda desorientado porque son muchas lesiones en el primer tiempo, la verdad muy extraño. Es para estudiar este tema porque no tiene precedentes todo esto. Cada dos partidos se nos rompe uno”.

Las lesiones persiguen  a River y  esta vez le tocó a Germán Pezzella, ya que como  leemos en La Nación "Van a tener que agregar camas en la enfermería del Monumental. Joni Maidana, a quien había reemplazado Pezzella, sufrió la rotura de ligamentos cruzados. La misma desgracia sufrieron Ramiro Funes Mori y Martín Aguirre, todos out hasta el año que viene. Además, Barovero (microdesgarro en un aductor) y Trezeguet (tobillo izquierdo) también están tocados aunque con expectativas de volver al equipo antes de fin de año".

"Y eso no es todo. Mercado también se había roto los ligamentos (laterales), al igual que Chiche Arano, los dos ya recuperados".

Ahora bien, tal como manifiesta el propio Almeyda lo que está pasando es muy extraño. Ya lo veníamos disgnosticando y por eso preguntábamos  ¿Por qué hay tantas roturas de ligamentos de rodilla? en una nota que invitamos a releer.
Ahora parece que Pezzella, el reemplazante de Maidana y que venía afianzando en su puesto estará afuera por un largo tiempo.

El equipo se quedó sin otro zaguero central y por eso preguntamos a la dirigencia riverplatense ¿Ahora sí buscarán un refuerzo pedido por el técnico?

No lo harán porque River padece de una impotencia financiera debido al enorme defícit que pretenden ocultar a través de un balance inventado.

Entrada fútbol:
¿Por qué tantas lesiones?
¿Ahora si traerán refuerzos o no hay dinero?

Los mercenarios del Tablón


“Passarella la ... de tu madre, a ver si te das cuenta que no te quiere nadie”, se escuchó en el Monumental en los minutos finales del encuentro ante Unión ,aún cuando River tenía asegurado un triunfo que cortaba una sequía de tres fechas consecutivas.
La platea Belgrano fue la que inició el grito criticando al presidente y la siguió la San Martín, pero desde la Sívori no sólo evitaron sumarse, sino que -evidenciando el financiamiento que reciben de la dirigencia riverplatense- intentaron tapar y desviar los cánticos contra sus patrones
Para reflejar los hechos y sus causas que pemitan diagnosticar los efectos y los remedios recurriremos al relato de un de los mejores blogs riverplatenses

La Barra brava y una muestra de lealtad con el Kaiser

por  

 Los cantos que salen del corazón de la popular pueden ser insultando un rival, insultando a los integrantes de otros países, incluso te pueden envíar a la parte del cuerpo de alguna de las madres o hermanas de otras personas. Pero eso si, si la gente insulta al Presidente de la Institución, los Borrachos, o los Mercenarios, como quieran decirles, se quedan calladitos

“River no tiene Barra Brava” dijo Turnes hace unos meses. Al igual que Passarella había prometido sacarlos en su campaña electoral en 2009. Pero están, todos los ven, y todos los sufren. ¿Quién para a estos mercenarios que entran gratis a una cancha y son capaces de matarte si les viene bien?.
La Barra Brava banca a la dirigencia pero por el simple hecho de que la extorsión es su mayor fuerte. La dirigencia no tiene otra circunstancia que dejarlos caminar a sus anchas por el club y bancarlos advirtiendo que no los conoce y nunca los han visto.
En muchos estadios del fútbol argentino dónde el Millonario tuvo que visitar, e incluso en el estadio Monumental, hubo trapos en apoyo a Domínguez y Cavenaghi, y lógicamente, en repudio a Matías Almeyda y Daniel Passarella. Esa variedad de “telones” que busca expresarse, no fueron vistos más de 10 minutos en cada estadio, alguien los mandó a sacar, alguien, los hizo desaparecer.
Incidentes cómo la muerte de Saucedo en plena popular que solo hizo que clausuran una tribuna, los incidentes en la cancha de Vélez… los empujones que recibe los hinchas comunes cada vez que estos tipos se abren paso para ir ¿a su sector privado? de la tribuna. No hay derecho, pero ellos, parece ser, son el brazo ejecutor de una dirigencia a la que la mayor parte del Pueblo Riverplatense repudia.
En el encuentro ante Unión de Santa Fe, en el Monumental, los hinchas de diferentes sectores del estadio Monumental, empezaron a cantar en contra del Presidente de la Institución. Pero no fueron “hinchas pagos” o “hinchas que llegan en un micro de 400 personas” como una vez dictaminó el Presidente, esta vez, era la mayor parte del estadio más imponente del fútbol argentino.
Lo curioso, o “raro” del hecho, fue que el canto no nació en la popular. Es más, la barra brava se mantuvo en silencio hasta que dijo: “Basta” y comenzó a cambiar de canto para que el repudio solo durase unos segundos y quedase en el olvido tras una victoria del equipo.
¿Por qué no cantaron contra Passarella?. ¿Se habrán vuelto respetuosos con el prójimo?. Es imposible pensarlo. Porque en su ley de cantos “tribuneros” se puede insultar a un rival, se puede mostrar tu parte más racista aunque tengas a una persona del país que estés insultando al lado. Se puede golpear a otra persona hasta dejarlo inconsciente, y lógicamente, se puede amenazar de muerte. ¡Pero ojo!. A Passarella no se le insulta.
No se confundan, esto no fue un: “Ellos alientan y no insultan”, la barra brava es uno de  las mayores enfermedades que sufre este hermoso club. El silencio fue para mostrar lealtad ante su jefe, lealtad a quien verdaderamente manda. Lealtad a una dirigencia que es repudiada por todos, menos, por los que se creen hinchas y nunca, sinceramente nunca, dejarán de ser: Los Mercenarios del Tablón, un grupo de delincuentes que debe desaparecer. Sin olvidar que junto a ellos, se deberían unir las de todos los clubes, para que en nuestro país, el fútbol, vuelva a ser un deporte, y no una guerra.

Entrada:  ¿Cuál es tu opinión)

A ver si te das cuenta que no te quiere nadie


Tal como lo evidencia el tweet de 
 "Ayer a pesar del triunfo los hinchas de River cantaron en contra de DAP" 
entonando, al final del partido,  el ya clásico 
"... a ver si te das cuenta que no te quiere nadie"
Por eso es muy válida la pregunta 
¿Queremos o no queremos a Passarella?
por Héctor Alvarez Castillo 
en su blog http://ahorariver.blogspot.com.ar/

Cuando Passarella tuvo su segunda aventura como técnico en nuestra Institución, entre los años 2006 y 2007, de la mano del dos veces votado Aguilar, fracasó en cuanto torneo intervino, salvo en las copas de verano. Compró por millones de dólares y armó un plantel que jamás estuvo a la altura de la historia de la banda. Con esos méritos logró que en esos años bajaran de las tribunas constantes insultos a su persona, haciendo alusión a su conocida afición a Boca Juniors.



Daniel el terrible volvió a pisar el Club –digamos mejor, se digno a pisar nuevamente nuestro ignoto Club– recién pocos meses antes de esta nueva victoria de su estrella. Passarella se elevaba de ese modo sobre el resto de los candidatos que habían hecho todo lo posible por alcanzar la victoria y coronarse como Presidente del Club Atlético River Plate. Los hados estaban, seguían estando, del lado del ex capitán de nuestra selección. Passarella, un político improvisado que no expresaba una idea que no fuera básica, era el elegido por los votos riverplatenses. Los insultos, los cantos en su contra, que a veces lo reunían a la figura de Aguilar, habían callado. En ese diciembre de 2009, los riverplatenses lo ungían como su Presidente, para superar el desastre que en la boca de todos era Aguilar.



Nada de esto sucedió. El técnico en el que Aguilar había depositado su confianza para su segunda presidencia, nos llevó con una férrea seguridad al descenso, nos hizo sentir un verdadero equipo de la B, destruyó el trabajo en inferiores que se estaba dando en el Club, hundió aún más el aspecto societario, continúo una política de compras y ventas pésimas. En definitiva, siguió siendo el mismo Passarella soberbio, ignorante e improvisado que conocimos en los años 2006 y 2007, cuando se lo condenaba a estadio lleno.

Hoy, ayer, hace un largo tiempo, no mucho después de la noche de bodas del 2009, se lo vuelve a insultar, se le pide que renuncie, que se vaya. Passarella es el mismo, siempre lo fue y lo será. Debemos cambiar nosotros. El error lo cometió el hincha de River Plate en haber votado a un ex jugador que sigue creyendo que en el mundo lo único que vale es pegarle bien a una pelota y que sólo los que alguna vez le pegaron a una pelota, como él, tienen derecho a decidir, en definitiva, sobre la realidad.



Passarella en su mediocridad fue y es genuino. La cuestión es que River Plate, nuestro Club, no es una enorme pelota, sino una maravillosa Institución con setenta actividades federadas, un colegio, distintos niveles de enseñanza y una historia que trasciende miradas mezquinas. River Plate no es Passarella, debe mirar hacia adelante y aprender de esto. 

Es hora de no volver a chiflar a los que no son idóneos, debemos comenzar a dejarlos atrás, a hacerlos a un lado. La historia de River pasa por la gente de River Plate. En ellos debemos confiar, darle la oportunidad de que gestionen sobre nuestros intereses, y no a los que ven a nuestra Institución como un trampolín. River no es un medio, es la meta, el éxito, la llegada

Passarella y los que son parte de esa escribanía, que levanta la mano y baja los ojos ante la mirada del amo, son el pasado. Ya no vale chiflarlos, no sirve insultarlos, sólo se los debe recordar, a uno por uno, para que no tengan otra chance de traición.



La historia de River pasa por la gente de River Plate. Eso es lo que no debemos olvidar, ésa es nuestra exigencia, nuestra voluntad.