Sufrir para ganar
por Facundo Adamoli para Solo River
Crédito foto: Palito Haliasz
Fue innecesario sufrir. O tal vez, esto sea todo lo que tenga este equipo para dar en este momento particular del campeonato. River se puso rápido en ventaja, pero eso en ningún momento le dio tranquilidad para imponer su juego. Sobre el final, River logró aguantar a Colón y se recuperó de la caída ante San Lorenzo tras imponerse 2 a 1 por la fecha 5 del Torneo Final.
Extraña que no haya llegado el mensaje de Ramón. El resultado mínimo que exige el hincha millonario es tres goles. Al menos de local. River se conformó con el 2 a 0 y sufrió el pecado de no tener mayor ambición en su propio templo. El Monumental demanda golear e ir en contra de ese mandato se paga caro.
Los tres mandamientos de River son “Ganar, golear y gustar”, pero el equipo de Ramón cometió el error de no seguirlos.
Ganar: cuando el equipo se puso 2 a 0, olvidó que debía ir por el tercero y se concentró más en los tres puntos que en seguir jugando. River salió literalmente a aguantar el partido en el segundo tiempo. El complementó exhibió un equipo mezquino y reacio a jugar.
Golear: River eligió no ampliar la distancia en el marcador. Bajó el ritmo y se confió demasiado ante un Colón que salió con todo a buscar el empate. Los cambios realizados no mostraron ningún tipo de afán por buscar profundizar en ataque y llegar el tercer gol.
Gustar: River no gustó y por ende sufrió. Gustar es dominar constantemente en el marcador y en el juego. El equipo de Ramón no superó a Colón y no encontró aún el fútbol que todos esperamos. Tampoco gusta la falta de presión en el mediocampo y la facilidad con la que el rival genera situaciones de gol.
La jerarquía de Vangioni explica el empuje de River en el primer tiempo y el posible 2 a 0. Como nunca antes, River tiene un volante capaz de arriesgar y gambetear para marcar la diferencia en ataque. Por su lado, Ponzio nuevamente tuvo que ocupar la posición de enganche ante un ausente Mauro Díaz.
La falta de juego y dominio se deriva de la imposibilidad de imponer un esquema que busca jugar un enganche, pero no puede. Diaz y Lanzini son jugadores explosivos y verticales que rinden más en el uno contra uno que en manejar los hilos del partido cuando el equipo lo requiere.
River juega para pelear arriba pero no para campeón. No se convence desde su fútbol y sigue con la nostalgia de querer reencontrarse con el mítico enganche que genera juego.
La ansiedad de querer ver a ese River que arrasa es también capricho del hincha: todo viene de a poco. Sin embargo, el hincha sigue con derecho a exigir que el equipo vaya al frente siempre. Aún cuando va ganando.
Entrada fútbol:
¿Cuál es tu opinión?
¿Hay que saber sufrir?
¿Cuál es tu opinión?
¿Hay que saber sufrir?


