por Contador LoCane
La gestión saliente deja una complicadísima situación patrimonial y financiera. El último balance es el peor en la historia del club, pero, además, es probable que deba ser revisado o recalculado, dado que, al parecer, la situación real es más complicada que la que el mismo refleja. ¿Rehacer el Balance?
Según han informado la nuevas autoridades ”el viernes 13 de diciembre la Asamblea aprobó un balance cuyo pasivo ascendía a $383.849.564 y un défícit anual de $120 millones (o sea $10 millones mensuales). A los pocos días se comprobó que el pasivo en realidad es de $425 millones, gracias a un ”incremento” en los últimos tres meses y que el déficit anual es de $144 millones, (es decir $12 millones mensuales), con una descontrolada emisión de cheques en los últimos meses”.
Es que “la gestión saliente empapeló el país con cheques voladores : $ 38 millones para este mes; $96 millones para enero, y $87millones para febrero del año próximo”, apunta un dirigente.
El balance oficial, fue aprobado ajustadamente 2 días antes de una crucial elección de autoridades, por una Asamblea de Socios muy particular: Sobre un total de 150 representantes en condiciones de asistir, solo dijeron presente 77. Puesto a consideración, el Balance se aprobó por 41 votos a favor, y 36 en contra.
Según han informado la nuevas autoridades ”el viernes 13 de diciembre la Asamblea aprobó un balance cuyo pasivo ascendía a $383.849.564 y un défícit anual de $120 millones (o sea $10 millones mensuales). A los pocos días se comprobó que el pasivo en realidad es de $425 millones, gracias a un ”incremento” en los últimos tres meses y que el déficit anual es de $144 millones, (es decir $12 millones mensuales), con una descontrolada emisión de cheques en los últimos meses”.
Es que “la gestión saliente empapeló el país con cheques voladores : $ 38 millones para este mes; $96 millones para enero, y $87millones para febrero del año próximo”, apunta un dirigente.
El balance oficial, fue aprobado ajustadamente 2 días antes de una crucial elección de autoridades, por una Asamblea de Socios muy particular: Sobre un total de 150 representantes en condiciones de asistir, solo dijeron presente 77. Puesto a consideración, el Balance se aprobó por 41 votos a favor, y 36 en contra.
Esos Estados Contables al 31 de Agoto de 2013, exhiben Un Estado de Recursos y Gastos que arroja un Déficit Final anual de más de $60 millones, lo cual provoca que el Estado de Evolución de los Fondos Sociales (el Patrimonio Neto del club) perdiera prácticamente el 50% de su valor en un solo año.
Pero, eso no es todo. Se llega a ese resultado negativo, aún con la insólita contabilización a favor, de la ganancia por el posible pase del jugador Emanuel Lanzini, por $32.752.539. Este proceder se explica en la Nota 7.4 de Balance y se basa “en una oferta de compra de un potencial comprador de fecha 17 de julio de 2013…. que se concretará a la brevedad” (textual).
O sea, un nuevo criterio técnico. No se contabilizó ni por lo percibido, ni por lo devengado, sino “por si acaso”. Por si acaso lo vendemos, ya contabilizamos la ganancia, parece haber sido el criterio.
O sea, un nuevo criterio técnico. No se contabilizó ni por lo percibido, ni por lo devengado, sino “por si acaso”. Por si acaso lo vendemos, ya contabilizamos la ganancia, parece haber sido el criterio.
Tal proceder fue observado por los Auditores Externos, la firma Deloitte, una de la 5 grandes del rubro a nivel mundial, quienes expresamente hacen referencia a esa Nota en el Capítulo 3 (aclaraciones previas al dictamen) a manera de condicionante respecto de su afirmación en el Dictamen, de que “los estados contables presentan razonablemente, en todos sus aspectos significativos”, la situación Patrimonial y Financiera de la institución al 31 de Agosto de 2013.
Pasados varios meses tras el cierre del balance, es evidente que la “oferta” contabilizada positivamente en los Resultados Financieros y por Tenencia, no se ha concretado y es razonable pensar qué, si se concretara, no sería un Resultado del viejo ejercicio 2013, sino del nuevo ejercicio 2014.
Pasados varios meses tras el cierre del balance, es evidente que la “oferta” contabilizada positivamente en los Resultados Financieros y por Tenencia, no se ha concretado y es razonable pensar qué, si se concretara, no sería un Resultado del viejo ejercicio 2013, sino del nuevo ejercicio 2014.
¿Qué importancia tiene esto?
Primero, el Balance votado en forma tan ajustada parece no responder a la realidad.
Segundo, el resultado de la posible venta así contabilizado, castiga en forma diferida a la nueva administración elegida dos días después de la reñida aprobación en Asamblea.
¿Qué hacer? Las nuevas autoridades han declarado que harán una Auditoría sobre la gestión anterior. Pero más que eso, y en forma más práctica, lo que probablemente correspondería hacer, es volver a someter a Asamblea el Balance del Ejercicio 2013 con todas las correcciones contables que se ameriten (El ítem“Lanzini” no sería el único observable), incluso las referidas a eventuales pasivos ocultos que pudiera haber afectado el ejercicio finalizado el 31 de Agosto.
¿Es posible? No sería inédito ni insólito. Existen innumerables casos en la historia contable, de balances aprobados en una instancia y corregidos (o vueltos a hacer) posteriormente por no presentar razonablemente, una situación Patrimonial y Financiera, cuyas consecuencias negativas, debidamente probadas, perjudican a la Institución y a la gestión de la Administración que “hereda” esos Estados Contables.
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