El que se quema con leche...

 ¿Estoy viendo una vaca?
por Charro en  A River lo quiero 

Según dice el refrán, cuando una persona se quemó con leche, ve una vaca y llora. River Plate vivió 2 administraciones patéticas y cualquier similitud con ese pasado empieza a darnos urticaria, todavía no creamos los anticuerpos suficientes para entender ni hemos discutido lo sucedido como para diferenciar los momentos o para comprender lo extraordinario de lo vivido. 

Ver situaciones o actitudes semejantes no quiere decir que vayamos a ver los mismos resultados o que estemos presenciando un deja vu; claro está que esto no quita que, como si fuera una película de terror, no nos asustemos cuando vemos pasar una sombra con la maldita figura de nuestra pesadilla.

Me sorprende que varios amigos esten en una postura casi ¨extremista¨ pensando que estamos viviendo algo similar al 2008. Supongo que nos habremos quemado tan fuerte con leche que cualquier animal ya nos pone bastante alertas y con ganas de llorar. 

Pueden verse algunas similitudes pero hay diferencias sustanciales (empezando por la calidad del plantel y fundamentalmente por la calidad y madurez de los jugadores porvenientes de las inferiores, lo cual nos da mucho aire respecto al nefasto pasado) que marcan una clara diferencia. 

Es cierto que tampoco es un parámetro que me deje tranquilo; no estamos cerca del momento más patético de nuestra historia pero estamos muy lejos de estar bien o de estar bien encaminados. Quiero imaginar que igualar o empeorar el pasado de Aguilaucha (por más que mucha gente de esa gestión este muy cerca de esta gestión) y DAP será misión imposible para la presente y futuras gestiones pero eso no implica que no debamos estar atentos y preocupados cuando haya medidas decepcionantes.

Anoche cerró el libro de pases y fueron inscriptos, con la intención de negociar durante esta semana, los jugadores Aimar y Gonzalo Martinez (el pibe de Huracán). De esta forma se podría decir que terminamos con un mercado de pases en el que se compró a jugadores de Nacional B (injusto a mi entender porque Pisculichi, Chiarini y Martinez tienen nivel de primera división) y una incógnita a nivel físico (tanto es así que Aimar aún no firmó por las dudas que mantiene sobre sus posibilidades de rendir como él quisiera). 

Peor aún es ver lo que dejamos ir (Ledesma y Carbonero, alma del mediocampo; Lanzini, alma del ataque; Chichizola y Villalba, las sorpresas por venir desde el banco; la lesión de Cavenaghi y algunos pibes que aún no sabemos si nos resiente) y lo que se podría ir (Balanta, Kranevitter y Teo aún no fueron titulares en el equipo porque Gallardo sabía que podían ser vendidos). 

Sorpresas te da la vida y en una de esas nos volvemos a encontrar con un título bajo el brazo (?) pero la realidad dirá que previamente (al menos en estas semanas posteriores al último título) no hemos hecho nada para conseguirlo. 

Dejamos ir al entrenador que armó un equipo campeón (un equipo en crecimiento), a las figuras de ese plantel, no trajimos los jugadores que se necesitaban y se cagaron en la única solicitud que hizo el entrenador flexible que contrataron (armó un equipo sin Balanta, Kranevitter y Teo para que eligieran a quien vender y que no le afecte el funcionamiento pero les pidió que no vendan a Lazini porque eso implicaría modificar el sistema de juego... ya sabemos que hicieron). 

Esto no quiere decir que de pronto nos encontremos con un entrenador extraordinario que tenga química con el plantel y capacidad de reacción, que se gane gracias al pésimo nivel del resto o que nos encontremos nuevamente con respuestas sorpresivas y extraordinarias desde el banco (difícilmente nos encontremos con un equipo que juegue bien y que sea regular).

Volviendo a las similitudes y a las preocupaciones, la sombra de la vaca que empiezo a ver es la del 2002 y no la del 2008. Recuerdo cuando echaron al entrenador campeón para cambiar el proyecto futbolístico (hay diferencias entre Pellegrini y Gallardo), cuando obligaron a Cavenaghi a irse a Rusia (casi un castigo, como ahora le pasaría a Lanzini) aunque dijeron que lo pidió el jugador (hace 2 años Lanzini no quiso irse a un fútbol sin competencia y prefería esperar para ir a Europa; ¿hoy, que está mejor posicionado quiere irse a medio oriente?), ese fue el momento en que la crisis le ganó a las ideas, el momento en que se priorizó ¨gastar¨ menos y se pretendió ganar el campeonato económico (nombre que incorporó DAP pero cuya idea instauró Aguilaucha) antes que el deportivo (lástima que mientras no se ¨gastaba¨ la plata en el fútbol, se filtraban ¨billetes¨ en algunos bolsillos). 

Me asusta ver cuando no se invierte en fútbol y nos conformamos con lo poco que hay (que puede ser aceptable para el nivel general). En ese momento dejó de invertirse en inferiores y se regaló a los pibes (espero que ahora no dejemos de invertir aunque regalamos algunos pibes), se compraron decenas de jugadores medio pelo para hacer negociados y se mal vendieron a las figuras creando un tobogán del que nunca se salió (vender jugadores fue la variable de ajuste económico pero terminamos fundidos y descendidos).

Estoy de acuerdo en tener un proyecto futbolístico, en no comprar decenas de jugadores de bajo nivel, en ser selectivo en las compras, en pensar y buscar la necesidad del equipo que no se puede cubrir desde las inferiores (casi siempre tendría que estar relacionado con la experiencia, personalidad y la capacidad para asumir responsabilidades) y aprovechar alguna ¨ganga¨ del mercado. 

Es cierto que ahora se busca controlar el déficit y supuestamente se está armando un fideicomiso para ¨comprar¨ la deuda usuraria que adquirió el club (esperemos que sea real), es verdad que se trabaja en las inferiores y no se las está destruyendo y también es real que ya vimos la película y conocemos el final, razón por la cual no permitiremos que vuelva a pasar. Todo tan cierto como que esta gestión no está cumpliendo con lo prometido en campaña, tan cierto como que el ¨salvataje¨ se está buscando en el bolsillo y en la ilusión del hincha.

Faltan 2 días para empezar a ver los primeros resultados pero al mismo tiempo noto que todos estamos más atentos y preocupados en lugar de estar un poquito distendidos después de haber conseguido un título aliviador.

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Un enfoque realista



El enfoque de Claudio Mauri en La Nación

El campeón no es tan candidato

Caída la negociación por Pratto, alternativa que surgió a la prioridad de Scocco, que decidió volver a la Argentina sólo para jugar en Newell's, el cartel de River de favorito a retener el  título se descascaró un poco más. 

Aun con el respeto y la consideración que siempre merece el último campeón, este River no es un candidato natural. Futbolísticamente, no está mejor que cuando se coronó con un 5-0 a Quilmes. La vuelta olímpica dada hace casi tres meses fue tomada por la dirigencia del club más como un alivio, una tregua, que como el punto de partida de un proyecto futbolístico más ambicioso.

Algo de esto 
intuyó Ramón Díaz, que al margen de su desconfiada relación con la dirigencia, vio que le iba a quedar un plantel más precario. Y que las exigencias serían mayores: no soló debería estar a la altura de la gloria conseguida, sino que el frente competitivo será más arduo con el torneo local y las copas Sudamericana y Argentina, y una Copa Libertadores 2015 que amerita planificarse con un semestre de anticipación.


River hace suyo el nombre del certamen que comenzará el fin de semana: transición. No es una postura muy diferente de la de principios de año, cuando también fue austero con las contrataciones. Sólo llegaron Cavenaghi y Urribarri (nunca debutó oficialmente) y había vuelto Villalba. El equipo venía de terminar 17° en el Inicial 2013. Las expectativas eran más que mesuradas. El título fue poco menos que una sorpresa. Casi tanto como si repite en este nuevo torneo.

De la comparación no sale fortalecido; incorporó dos refuerzos complementarios: Pisculichi y Chiarini. De los que se fueron va a extrañar a Carbonero, Ledesma y Villalva (a Chichizola lo recordará con gratitud, como un suplente clave en la coronación), pero se debilitará más si consigue transferir a Álvarez Balanta, Lanzini o Teo Gutiérrez, tres activos con los que el presidente D'Onofrio pretende seguir aliviando el estado en "coma ocho" en que recibió al club en diciembre.

Las dificultades que River tuvo ante Ferro pueden ser algo más que un síntoma aislado. El equipo debe asimilar la idea de Gallardo, que pretende un estilo de juego más agresivo y directo que el que aplicaba Ramón. No se sabe por cuánto tiempo no contará con Cavenaghi. 

Llama la atención que el Muñeco haya optado antes por Ponzio que por Kranevitter, y también por el Malevo Ferreyra, cuyo último buen partido es un desafío para memoriosos.
Cavenaghi, que además de referente del plantel -con poder para oponerse al regreso de Trezeguet- oficia de vocero del club, ya dijo que el hincha debe recordar el pasado (es decir, retrotraerse a la época de Passarella), disfrutar de lo obtenido en este nuevo ciclo y tener paciencia. Es un mensaje institucional.

El urgente saneamiento económico está en marcha: el déficit mensual de $ 12 millones de Passarella se redujo a cuatro. El presupuesto para el ejercicio anual que comenzará el 1° de septiembre prevé un superávit de $ 20 millones. 

Al socio se le vuelve a pedir un nuevo esfuerzo con otro aumento de la cuota mensual (el incremento para la categoría simple rozó el 100 por ciento, de 108 a 205 pesos). Creció el costo para acompañar a un equipo que se devaluó.

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No solo es cuestión de optimismo ...

La CD en su última reunión aprobó por unanimidad el presupuesto para el período anual que se iniciará el 1º de Septiembre. 
Previo a todo y para evitar confusiones recordamos - en líneas muy generales - que un presupuesto es el cálculo anticipado de los ingresos y egresos de una actividad económica durante un período, por lo general en forma anual. 
Es un plan de acción dirigido a cumplir una meta prevista, expresada en valores y términos financieros que debe cumplirse en determinado tiempo y bajo ciertas condiciones previstas. O sea que debiera ser el instrumento de desarrollo anual de las instituciones cuyos planes y programas se formulan por término de un año. estableciendo prioridades y poder ir evaluando periodicamente la consecución de sus objetivos. 
Mientras que un balance es un documento que presenta  los resultados que una entidad recoge en un período determinado. Desde el punto de vista económico es un conjunto debidamente ordenados y representativos de un valor que en un momento dado tienen distintos elementos patrimoniales en una empresa.
por Charro de A River lo quiero
No solo es cuestión de optimismo, muchas veces depende de la información...

En la reunión de CD del jueves pasado, D´onofrio dio algunos números alentadores que podrían contrarrestar el enojo de varios sectores. Llevar adelante una gestión implica que muchos votantes se enojen por las promesas incumplidas, por el accionar diferente a lo que se había dicho y por la falta de resultados a la vista. No hay que olvidar que toda meta implica realizar un camino y muchas veces, mientras se está caminando no se ve el destino final.

Nadie discutirá el durísimo presente económico del club pero la realidad es que todos esperaban que hubiera gente capaz de modificarlo con más rapidez (¿algo así a lo que aparentemente sucedió en CASLA?). 

Hace meses que se viene hablando de un fondo fiduiciario (del que hasta ahora lo único que se sabe es que Trezeguet puso parte de esa deuda en dicho fondo), una medida importante e interesante herramienta si se toma a conciencia y gestionando correctamente pero que al mismo tiempo puede ser un arma de doble filo y extremadamente peligrosa si se hace de mala fe. 

Habiéndonos quemado durante todo este siglo con las sucesivas mal intencionadas gestiones, no es de extrañar que el socio se divida entre los descreídos absolutos, los que quieren ser esperanzados sin preguntar ni informarse y los preocupados de siempre. 

El nuevo presupuesto del club (basado en un par de puntos creíbles como son la nueva página de venta de productos, venta de jugadores, marketing al servicio del club...) vuelve a arrojar un superavit importante (misma ilusión y promesa que se vio en cada presupuesto de este siglo y que la realidad termina demostrando no solo que era una mentira sino que además después se dibujó todo para amoldarse a ese presupuesto ficticio) y ahora será tiempo de seguir muy de cerca la veracidad de estas promesas.

Una de las preguntas que nos deberíamos hacer es como hacemos para creer en las promesas y dichos de los dirigentes después de haber sufrido tantas mentiras de gestiones anteriores, cuan veraces son las afirmaciones de esta gestión después de haber visto lo mismo en años anteriores, cuales son las cosas que cambiaron para empezar a darles crédito. 

Por un lado se puede decir que la prensa partidaria no me da la tranquilidad de ver que investigue, que saque a luz temas importantes o que ponga en discusión los temas semiocultos (siempre hay alguna excepción), por otro lado tampoco se puede albergar demasiada alegría con algunos hechos que van pasando en esta gestión. 

El abono que se está pagando para ir a la cancha (el mismo al cual se oponían cuando eran oposición, el mismo que nunca mencionaron que harían y el mismo que maquillan con otro nombre), segundo aumento importante en el año de la cuota social, la intención de cobrar con valores importantes distintas actividades del club, los servicios que presta el club van disminuyendo de forma absurda, el fuerte posicionamiento de la política metropolitana dentro del club, la renuncia del entrenador y despido sorpresivo de algunos jugadores (incluido algún juvenil) frente a la falta de refuerzos y la supuesta apuesta a los juveniles (todo muy discutible, según el ojo que lo mire pondrá argumentos de un lado o el otro), la mal creada defensoría del socio (una excelente idea arruinada al no estar en manos de la oposición a la actual gestión) que es muy obvio a quien defiende...

Como se puede ver hay mucho para quejarse pero también es cierto que la situación es muy complicada como para que a menos de un año se pueda estar feliz con la gestión actual. Bajar el deficit de 12 a 4 millones mensuales no es poco por más que muchos esperaban soluciones más rápidas (inversiones importantes), no comprar 12 jugadores al divino botón es otro punto a favor (más allá que otros se quejarán que pasamos al otro extremo), haber conseguido el título en el primer campeonato de esta gestión (así como también se consiguió el primer ascenso en basket) no es poco aunque aumenta la exigencia y la presión por títulos internacionales y la formación de un plantel acorde a dicha necesidad.

Cada uno podrá ver el vaso medio lleno o medio vacío según su subjetividad o según la información con la que cuente, lo importante es intentar mantenerse bien informados (algo complicadísimo) y que no nos vuelvan a destruir por sorpresa.

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