Tras la tercera derrota consecutiva por el Torneo Apertura el técnico Gallardo decidió renunciar como director técnico del club. a pesar que tenía contrato hasta fin de año, debido a los malos resultados y al flojo rendimiento del equipo cerrándose así su segundo ciclo en el club que comenzó el 5 de agosto de 2024-
El director técnico se va de River porque se quedó sin recursos y sintió que ya no podía arreglar todo lo desandado desde que retornó al Monumental para repetir la grandeza de su primer ciclo sin embargo ahora eligió retirarse en silencio y con única modesta pretensión de recibir un cálido aplauso en su despedida.
Hace unos días, tras eliminar a Ciudad de Bolívar de la Copa Argentina en San Luis, había manifestado estar convencido de poder revertir la situación y que todavía contaba con herramientas para lograrlo. Sin embargo, no había sido la única vez que se refería a su futuro como entrenador, ya que el Millonario viene en caída desde el segundo semestre del año pasado y hubo varios golpes que estuvieron cerca de derribarlo, pero en esos momentos prefirió quedarse.
“Todos en River, las tres patas, cuerpo tecnico, jugadores y dirigentes, estamos convencidos del rumbo para este año. Queremos que el equipo represente al hincha, tenemos mucho deseo de que ocurra, que vuelva a contagiarse del equipo, estamos en esa búsqueda”, había dicho. Las tres derrotas consecutivas por el Torneo Apertura fueron un mazazo y optó por anunciar su salida que no se da como todos esperaban, pero claramente era lo más sano que podía suceder.
El problema no pasó por las tres caídas consecutivas ante Tigre, Argentinos y Vélez. Viene de mucho más lejos. Desde que volvió al club, Gallardo no tuvo ningún acierto. O al menos, nunca se le dieron los resultados. Jamás consiguió que sus equipos se hicieran respetar.
En esta seguidilla de frustraciones, su responsabilidad siempre quedó dibujada con trazos muy nítidos. No sólo porque fue él quien eligió los jugadores y definió los planteos para cada partido sino porque además, tuvo la última palabra del fútbol riverplatense. Para volver a River, Gallardo exigió el poder total. Y los presidentes Jorge Brito y Stéfano Cozza Di Carlo, se lo concedieron. Fue Gallardo quien dispuso las altas y bajas del plantel. Si River invirtió en refuerzos casi 80 millones de euros en los cuatro últimos mercados de pases y dio de baja dos docenas de jugadores y una decena de juveniles fue porque así lo dispuso Gallardo. Nadie más que él.
Sin embargo, su River jamás arrancó. Quedó dicho alguna vez pero ahora vale la pena reiterarlo: lo viejo no funcionó y lo nuevo, tampoco. Ninguno de los futbolistas a los que les prometió un destino triunfal y les pagó contratos a valor europeo, le dieron un salto de calidad. A ninguno lo pudo mejorar. Como manager se encaprichó con algunas contrataciones. Como técnico, no transmitió nada.
Todo lo que jugó en estos dos años (torneos Apertura y Clausura, Mundial de Clubes, Copa Libertadores y Copa Argentina) lo perdió. Y las tres derrotas de 2026 (doce en los últimos veinte partidos) han dejado al equipo por ahora fuera de los ocho primeros de su zona. Lo que equivale a decir que si los playoffs del Apertura comenzaran esta semana, River los estaría mirando desde afuera.
Cualquier otro entrenador sin su espalda inmensa hubiera tenido que irse mucho antes ante semejante escenario. Pero Gallardo resistió hasta la noche del lunes sólo por la historia y el aura ganadora que tuvo detrás. En verdad, su ciclo quedó concluido después de la eliminación ante Palmeiras en los cuartos de final de la Copa Libertadores del año pasado. Todo lo vino después resultó una larga agonía en la que Gallardo terminó entrampado por una confusión que le impidió tomar las mejores decisiones. Hasta llegar a este punto al que se llegó.
Gallardo sabía que no había mañana después de la próxima derrota. Y prefirió reducir los daños y despedirse después de haber comprobado, el domingo por la noche en Liniers, que sus viejos fuegos se habían apagado. Y que ya no había mas fuerzas ni convicción para seguir insistiendo. Mucho más en la derrota.

2 comentarios:
A veces las segundas partes no son felices. Se puede discutir si era el momento adecuado para volver, si se apuró o si fue usado por esta dirigencia. Lamentablemente, las cosas no salieron como esperábamos.
No fue el ciclo esperado. La segunda era de Marcelo Gallardo en River comenzó en agosto de 2024 y terminará este jueves, cuando el Millonario reciba a Banfield en el Monumental. Un histórico y varios ídolos del club suenan fuerte para reemplazar al “Muñeco”: ¿quiénes son?
La decisión fue anunciada a través de un video, en el que el técnico afirmó que lo “invade el dolor y la emoción en el alma por no poder cumplir con los objetivos”.
Los números no fueron buenos, no se logró la clasificación a la Copa Libertadores, se ganó con lo justo en el debut de la Copa Argentina y el comienzo del Torneo Clausura, con tres derrotas al hilo, dejaron un fuerte repudio de los hinchas a este ciclo.
La siguiente cita que River tiene en agenda es el lunes 2 de marzo contra Independiente Rivadavia en Mendoza por la fecha 8 y, con la postergación de la fecha 9 por el paro de AFA, por la jornada 10 visitará a Huracán el jueves 12. De esta manera, River no volverá al Monumental hasta el 15 de marzo.
River sin Gallardo: la danza de nombres. El primer candidato que al que acude el mundo River -siempre- es Ramón Díaz, pero ¿cuál es la actualidad del riojano?. Desde noviembre de 2025 está sin club. Sin embargo, la dirigencia apuntaría a otra propuesta.
Chacho Coudet sería la apuesta mas fuerte, pero el exjugador tiene contrato vigente con el Alavés hasta el final de la temporada.
Esta posibilidad está atada a su continuidad en una Liga española en la que no está atravesando una buena actualidad. Este contexto podría acelerar su salida del equipo.
Tiene 51 años y como futbolista tuvo dos etapas: 1999-2002 y 2003-2004. Disputó 179 partidos, anotó 27 goles y obtuvo 5 campeonatos locales. Como DT, en el futbol argentino dirigió a Rosario Central y a Racing. Con la Academia salió campeón en 2019.
Como alternativa, la segunda opción que aparece es otro histórico: Hernán Crespo. El exgoleador manifestó en varias oportunidades su intención de dirigir al Millonario, pero esta oportunidad lo enfrenta con un buen presente en Brasil, con el Sao Pablo.
Bicampeón e ídolo de River -y ya con mas de una década de experiencia como entrenador-, pero la negociación para dejar al equipo paulista es el obstáculo principal. Tiene contrato hasta diciembre.
La lista sigue con caras conocidas para el Millonario: Matías Almeyda. Fue DT del club durante su paso por la Primera Nacional y hoy dirige al Sevilla. Experiencia, un fuerte vínculo con el hincha y pertenencia le sobran. Sin embargo, su relación con el equipo español tiene fecha hasta junio de 2028.
Las sorpresas
Hay tres nombres que también se suman a la nómina, todos con un fuerte vínculo con la institución.
Por un lado, Santiago Solari. Actual dirigente en Real Madrid, sería el que menos chances tiene. Pero es otra joyita con la que sueña el hincha.
Y, finalmente, aparece una dupla técnica: Pablo Aimar-Diego Placente.
Dos “pibes Pekerman" con actualidad en la Selección, Aimar en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni y Placente como entrenador de juveniles.
Es una propuesta que está lejos, pero ningún apellido se descarta en un equipo al que -con el paso de los días- lo corre una agenda ajustada con triple competencia: Apertura, Sudamericana y Copa Argentina.
Página 12
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