El Más Grande gracias a los penales se llevó el clásico rioplatense ante Peñarol en el último amistoso de pretemporada
En los penales la efectividad de Salas, Galoppo, Galván y Subiabre, sumada a la atajada de Beltrán ante el remate de Alegre, le terminaron dando la victoria a River, que así terminó a su paso por Uruguay y ya está enfocado en el debut del Torneo Apertura frente a Barracas Central, el próximo sábado 24 a las 17 horas en el estadio Claudio Chiqui Tapia.
Pero eso no alcanza. Y los hinchas lo sentimos, aunque alentemos.
Porque lo que preocupa no es un empate, ni una pretemporada, ni un resultado aislado.
Es algo más profundo: River hace tiempo dejó de tener un proyecto futbolístico reconocible.
Se compra mucho. Se cambia mucho. Se prueba todo.
Pero no se construye un equipo ni un estilo.
Llegan futbolistas que, más allá de sus condiciones, responden a características distintas —a veces incompatibles entre sí—.
No hay un criterio claro. No hay identidad definida. No hay sentido de pertenencia.
Son piezas sueltas que no encajan en un plan… porque el plan no existe.
Y entonces pasa lo que vemos una y otra vez: River puede tener la pelota, pero no domina los partidos. Falta sorpresa, falta creatividad, falta profundidad.
Tiene nombres, pero no tiene funcionamiento. Tiene inversión, pero no tiene rumbo.
Eso es lo que los hinchas percibimos:
un equipo que puede competir… pero no juega a ser River.
Porque River no es acumulación.
River es estilo.
River es inferiores, asociación, ataque, convicción y sentido colectivo.
Nuestros pibes aparecen para apagar incendios, cuando deberían ser la base de un proyecto sostenido: chicos formados en casa, con identidad, acompañados por refuerzos realmente excepcionales, de jerarquía indiscutible.
Porque si salimos al mercado es para sumar jerarquía, no sumar nombres.
Y en el mercado no hay futbolistas “caros” o “baratos”: hay futbolistas con jerarquía… y futbolistas que no.
Hay futbolistas con futuro —por juego y por edad— y futbolistas sin futuro —por juego o por edad—.
Y también hay dos tipos de dirigentes:
los que saben de fútbol y negocian con inteligencia, pensando en el club
y los que improvisan, compran mal, y terminan decidiendo al ritmo de intereses ajenos.
En suma: no nos preocupa un partido.
Preocupa la falta de conducción.
Preocupa la política de fútbol.
Preocupa un ciclo que se alarga, aun cuando ya está cumplido.
River no puede seguir funcionando como un club reactivo, improvisando mercado tras mercado.
River tiene que volver a decidir qué quiere ser.
Y tiene que volver a ser lo que siempre fue: el club que impone su juego, su idea y su grandeza.
Formación inicial
Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Matías Viña; Fausto Vera, Aníbal Moreno, Kevin Castaño, Juan Fernando Quintero; Facundo Colidio, Sebastián Driussi
Banco de Suplentes
Franco Jaroszewicz, Ulises Giménez, Facundo González, Juan Portillo, Giuliano Galoppo, Matías Galarza Fonda, Santiago Lencina, Tomás Galván, Maximiliano Salas, Ian Subiabre y Agustín Ruberto
Cambios
Salas por Driussi, Galoppo por Moreno, Galván por Castaño, Lencina por Quintero, Subiabre por Colidio y González por Viña



3 comentarios:
Se acerca el debut en el Torneo Apertura 2026 y Gallardo tendrá una semana de definiciones. En base a lo hecho por su equipo durante la pretemporada, sobre todo en los amistosos, el DT tendrá que armar el once para enfrentar a Barracas Central. Y si bien es cierto que hubo rendimientos destacados, algunos jugadores dejaron más dudas que certezas.
En lo colectivo, el Millonario dio algunas muestras de mejoría, aunque volvió a caer en errores o falencias que lo marcaron durante el 2025. Está claro que el Muñeco tiene mucho trabajo por delante para seguir aceitando el funcionamiento de un equipo que tiene grandes obligaciones de cara a esta nueva temporada.
En lo individual, es posible destacar dos grupos marcados. Por un lado están los aprobados, entre los que aparecen futbolistas como Ian Subiabre, Tomás Galván o Matías Viña, entre otros. Ellos aprovecharon sus chances en los amistosos y sumaron chances de cara al debut. Por otra parte, ciertos jugadores no estuvieron a la altura.
Los desaprobados de River
Si bien no tuvo actuaciones desastrosas ni mucho menos, Martínez Quarta volvió a cometer errores que pudieron haber costado caro. Tuvo varias distracciones y por momentos se mostró muy inseguro en defensa. Con la pelota en los pies, abusó del pelotazo y, salvo algún pase filtrado muy bueno, no estuvo lúcido para conectar con sus compañeros.
Siguiendo de atrás hacia adelante, Giuliano Galoppo, quien fue titular ante Millonarios e ingresó desde el banco contra Peñarol, tampoco dio respuestas. No consiguió estar a tono con la dinámica del equipo y tuvo dos presentaciones muy discretas. Con Vera, Galván y Lencina como destacados, el ex Sao Paulo pierde terreno.
Los otros tres desaprobados son los delanteros que fueron de arranque. Por un lado, Sebastián Driussi estuvo más activo en la presión que en el juego del equipo. Rebotó bien algunas pelotas, pero no tuvo peso ofensivo. Maximiliano Salas, por su parte, mostró más ganas que otra cosa y tuvo poca influencia en los ataques. Dos actuaciones discretas.
El otro que tampoco cumplió fue Facundo Colidio. Ausente ante Millonarios, el ex Tigre fue titular ante Peñarol. Nuevamente, una floja presentación del delantero, que se volcó sobre el costado izquierdo del ataque y, salvo alguna que otra jugada puntual, pasó totalmente desapercibido en el juego y casi no la tocó en el segundo tiempo.
LPM
QUEREMOS QUE RIVER VUELVA A SER EL MAS GRANDE, LEJOS
El Más Grande gracias a los penales se llevó el clásico rioplatense ante Peñarol en el último amistoso de pretemporada
En los penales la efectividad de Salas, Galoppo, Galván y Subiabre, sumada a la atajada de Beltrán ante el remate de Alegre, le terminaron dando la victoria a River, que así terminó a su paso por Uruguay y ya está enfocado en el debut del Torneo Apertura frente a Barracas Central, el próximo sábado 24 a las 17 horas en el estadio Claudio Chiqui Tapia.
Pero eso no alcanza. Y los hinchas lo sentimos, aunque alentemos.
Porque lo que preocupa no es un empate, ni una pretemporada, ni un resultado aislado.
Es algo más profundo: River hace tiempo dejó de tener un proyecto futbolístico reconocible.
Se compra mucho. Se cambia mucho. Se prueba todo.
Pero no se construye un equipo ni un estilo. https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid02sqpzDYwjNYqxDd1RgnBL4xEYSYdjTscACpmLDWGYmJxDgU1Qxzufu4U4Unudjwmul&id=100008264313252
Los penales Hoy voy a ver el resumen.
Vi que varios los patearon igual. parados en el medio, detrás de la pelota.
Publicar un comentario