El Más Grande arrancó el Apertura con la oportunidad de hacer borrón y cuenta nueva para revertir el nefasto 2025 que atravesó y salió airoso de su debut oficial anual superando por 1 a 0 a Barracas Central como visitante volviendo a un triunfo que no conseguía desde hacía tres meses, más exactamente desde el 18 de octubre de 2025 cuando derrotó por 2 a 0 a Talleres en el Kempes.
Los de Gallardo necesitaban reencontrarse con la alegría del triunfo. Es que River no pudo ganar ninguno de los últimos cinco partidos que jugó el año pasado fueron dos empates y tres derrotas, incluida la del Superclásico y la eliminación a manos de Racing en los octavos de final del Clausura-
Así fue la despedida de la última temporada en medio de esa desagradable sensación, que se profundizó cuando esa mala campaña terminó de pulverizar sus posibilidades de clasificar a la Copa Libertadores.
Mientras que el 18 de octubre de 2025 en el 2 a 0 sobre Talleres en el Estadio Mario Alberto Kempes fue la última victoria millonaria, pero ayer debutó en esta nueva temporada sin tener que competir en el certamen más importante del continente entre sus objetivos, algo que no ocurría desde 2014.
En definitiva El Más Grande ganó sin deslumbrar pero exhibiendo un superioridad sobre el Guapo a quien dominó todo el encuentro y fundamentalmente sin haber sufrido en defensa mostrándose muy eficiente la la línea de fondo.
Lo mejor futbolísticamente fue en sus últimos minutos. En efecto un jugadón de Enzo Taborda apilando rivales en una rebelde avanzada sobre el área rival que terminó con un remate contenido por la defensa millonaria y, de contragolpe inmediato, una buena atajada de Miño luego de que Driussi quedara de frente al arquero tras un sutil auto-pase de caño.
Maximiliano Salas se perdió una clarísima chance de convertir cuando no pudo acertarle al arco desde la puerta del área chica, dos minutos después, cuando se extinguía el partido. Lo importante para River, sin embargo, ya lo había sellado su destino: una alegría en el debut de esta nueva temporada.



4 comentarios:
En el ángulo superior del blog se linkeó "Video: Resumen de la victoria en Barracas" para que clickeando en la foto puedan ver el resumen del arranque de El Más Grande en el Apertura
Un abrazo riverplatense
River ganó en una tarde calurosa, de esas en las que el aire pesa y el fútbol se juega como si la pelota tuviera dueño antes de rodar. Ganó en una cancha donde la pelota nunca termina de sentirse cómoda y el tiempo se estira como una discusión interminable. Y ganó ante Barracas Central, que no propone partidos sino pruebas de paciencia: ritmo cortado, espacios mínimos y fricción como idioma oficial.
Ganar nunca es poco.
Pero tampoco alcanza.
Porque hay victorias que suman puntos y otras que suman certezas. Y esta fue, apenas, de las primeras.
River tuvo la pelota como quien sostiene un objeto valioso sin terminar de descubrir para qué sirve. La cuidó, la movió, la administró con orden… pero le costó convertirla en peligro real. Dominó largo, dominó seguido, dominó casi sin interrupciones, y sin embargo el dominio fue plano: un río ancho que avanza sin desbordar.
El gol llegó, sí, pero no como culminación de una idea colectiva reconocible, sino como fruto de la insistencia y de esa jerarquía individual que aparece cuando lo demás no alcanza.
Atrás, River fue serio. En estos partidos, donde el rival vive de un rebote, una pelota parada o una distracción, el error suele tener consecuencias definitivas. River no se distrajo. No regaló escenas dramáticas. Cumplió.
El problema estuvo más adelante, en ese territorio donde el fútbol deja de ser orden y se vuelve imaginación. El mediocampo recuperó, ordenó, distribuyó… pero no iluminó. Faltó el pase que rompe lineas, la gambeta inesperada, la audacia que convierte la posesión en amenaza.
Barracas hizo lo de siempre: cerrar caminos, interrumpir el curso natural del juego, discutir cada decisión como si en ello se jugara el destino del mundo. River no cayó en el caos, pero tampoco logró imponer su propio lenguaje. Y cuando River no habla su idioma, algo esencial queda suspendido en el aire.
Hubo cosas buenas, claro:
el triunfo de visitante,
el arco en cero,
la actitud competitiva.
Pero también quedaron preguntas abiertas:
la falta de creatividad,
la identidad ofensiva difusa,
la dificultad para transformar control en gol.
Y entonces aparece la verdad que incomoda: River no puede vivir de esperar el error ajeno. River existe para provocarlo. Para crear espacios donde no los hay. Para atacar con convicción y con memoria.
Párrafo aparte merece lo que no se cobró: un penal evidente que quedó flotando en el aire como una injusticia sin nombre. Y lo más grave no fue solo el fallo, sino el silencio: ni siquiera hubo revisión. Confiamos en que habrá una presentación firme, porque River no puede acostumbrarse a que lo miren de lejos cuando reclama justicia.
El resultado acompaña.
Pero el desafío sigue intacto.
Porque River no se mide solo en puntos.
Se mide en estilo.
Y todavía falta construir un equipo que juegue fiel a nuestra historia.
🤍❤️ Queremos a River ❤️🤍
Se ganó bien, sin derroche de fútbol, bien por los debutantes,como Viña por ej.
Se arrrancó con el pie derecho que no es poco
Al final River ganó, mejoró un poco el mediocampo pero le falta buenos delanteros aún.
El arquero me gusta más que Armani y la defensa es buena aún. Pero les falta fútbol y un buen 9
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