Con los pibes a la cabeza


Anoche se disputó un partido programado sólo para socios riverplatenses (¿Cómo se explica la presencia de evidentes turistas en las plateas?) que fuimos absurdamente maltratados por las fuerzas de seguridad cuando, de manera tranquila y disciplinada, tratábamos ingresar.a nuestro Monumental.


Está cada vez más claro que para alguna dirigencia  es preferible el inaugurado "River Plate Paddock Club" sector exclusivo a los que ellos quieren lamber y por otro lado quieren excluir a toda la verdadera masa societaria que si pudieran la borrarían de un plumazo.
Volviendo al encuentro durante la primer etapa vimos un River nervioso al que los contraataques de Central le resultaban mucho más peligrosos que los trabajosos avances millonarios. Los pelotazos no son el camino del ataque.
En definitiva durante los primeros 45´ River no tuvo juego y por ello no controló la pelota ni el partido que pintaba para cerrar en empate ya que Central se quedó a mitad de camino sin animarse a buscar la victoria. 
Es tal como dice Diego Macías en "Canallada de Andrada" para Ole: "Para que un equipo tenga juego, necesita pase. Para que un equipo tenga pase, necesita no sólo precisión en los pies de sus jugadores. También es imperioso que los compañeros se desmarquen, que busquen el espacio para que la pelota llegue. River, este pobre y errático River, penó por no lograr darse dos pases seguidos. Y si ni patea al arco se le va a hacer complicado".
"Para que un equipo tenga la pelota, necesita no sólo cuidarla. También generar el error adversario, presionar, ensuciarle la salida al rival. Y Central cumplió esa parte de su partitura. Le encontró la vuelta para que el circuito que amagaron armar Fabbro y Lanzini durara poco y nada. Si lo hubiera acompañado más a Silva, quizá... Las veces que lo hizo, mostró los problemas de la defensa de River".
La 2ª etapa fue distinta. A los 10´ casi convierte Simeone y aunque sigue jugando mal se evidencia otra actitud. Ramón movió el banco: ingresó el pibe Andrada (el máximo goleador histórico del semillero riverplatense) por el Malevo Ferreyra y en lugar del cada vez más insostenible Mercado ingresó el Lobo Ledesma mostrándo así un mayor compromiso ofensivo.  
No era de extrañar que el gol llegase. Una jugada empezada con un corner muy bien ejecutado y un doble cabezazo en el área por los dos pibes  culminó con el balón ingresando en el arco rosarino para alegría del pueblo riverplatense. 
Claro que  River hace siempre lo que sea con tal de pasarla mal y al poco rato Fabbro, en su noche debut con la banda, se arroja injustificadamente con las piernas a lo Kung Fu contra el cuerpo del recién ingresado Fernández y se fué bien expulsado.  
Después vino la confusión misma, con un Central que se animó a salir, con el Loco Abreu y el Chino Luna encabezando la reacción y con un River que, aunque estaba con un jugador menos, pudo haber aumentado el marcador tal como fue en los segundos finales del encuentro. 
Más allá del desarrollo del partido, de la falta de rendimiento de algunos jugadores, de la suspensión que recaerá sobre Fabbro y de la posible ausencia de Teo Gutierrez, anoche River se metió en la carrera del campeonato aprovechando los resultados de los otros equipos y mostrando en el 2º tiempo un mayor compromiso ofensivo.
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La estrategia de la distracción

El elemento primordial de mantener el control del poder sobre los grupo sociales y dentro de la estrategia de la manipulación es la táctica de la distracción consistente en desviar la atención del público de los problemas importantes y de las mutaciones decididas por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación continua de distracciones y de informaciones intrascendentes.  

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al publico de interesarse a conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía y la psicología  "Mantener la atención del publico distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. 

Mantener el publico ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar 

Passarella desvía la atención por Claudio Mauri  paracanchallena.com

Passarella lleva tres años y medio pronosticando los mejores momentos de River en un futuro que nunca llega, que se hace inalcanzable. Desarrolla una gestión desacompasada y la realidad siempre se le impone mucho más cruel y dura. 
El último viernes sorprendió con el anuncio de que le renovaría el contrato a Ramón Díaz, mientras dos de los cuatro refuerzos que presentaba todavía no podían debutar por trabas burocráticas y limitaciones económicas. El carro delante del caballo. La decisión de prorrogar el vínculo del Pelado, al que todavía le queda medio año por delante y no esbozó ni media sonrisa al escuchar a su presidente, sólo encaja en un contexto electoralista, en esas continuas promesas de Passarella para intentar contrarrestar el cúmulo de fracasos y decepciones.
Ahora se apura por pegarse al técnico que siempre quiso a una considerable distancia, hasta que no le quedó más remedio que ir a tocarle el timbre para que le hiciera de escudo ante el malestar del hincha. Con Ramón se juega la última posibilidad de resucitar una candidatura para la reelección que hoy está sepultada en el malhumor y rechazo social. Ya no tiene el mando ni el control de la situación, como cuando fue entregando fríamente las cabezas de Astrada, Cappa, Jota Jota López y Almeyda con la pretensión de que las sucesivas crisis no lo rozaran.
De tan ocupado en retener a Ramón Díaz para un futuro incierto, Passarella parece haber descuidado el día a día, la coyuntura que desnuda improvisación e incoherencias. Si el presidente está tan consustanciado con el proyecto del entrenador, cómo se entiende que 24 horas antes de que el Pelado anunciara que iba a prescindir de Trezeguet, Passarrella estuviera reunido con el delantero charlando sobre los plazos de su vuelta al equipo mientras se recupera de una lesión. Quien supuestamente no va a ser más tenido en cuenta sigue perteneciendo a River porque fue a préstamo a Newell's. ¿No se estará especulando con un regreso ya sin Ramón en el banco?
¿En qué manual de dirigentes y directores técnicos figuran las idas y vueltas con Rodrigo Mora? El uruguayo pasó en unas pocas semanas de descartado a readmitido cuando tomaron nota del desmantelamiento en la delantera, desconcierto al que también contribuyó Ramón. Una depuración que se tragó a Rogelio Funes Mori, y no porque haya sido transferido en los 34 millones de pesos con los que fue incluido en el último balance, sino porque cayó en el limbo de un conflicto al que no se le encuentra salida. 
Es positivo que se promuevan juveniles de interesante potencial, como Giovanni Simeone, pero es perjudicial cuando se recurre a ellos sólo para tapar los agujeros de un súbito vaciamiento en la línea de ataque, cuando se los carga de una presión que es consecuencia directa de los malos manejos de quienes mandan.
Da la impresión de que sólo después de contratar a un jugador se repara en su nacionalidad. Cuando recién se advierte que está sobrepasado el cupo de cuatro extranjeros, al paraguayo Román, el mismo al que el técnico quiso convertir en su Káiser de la defensa, lo ofrecen al mejor postor, sin reconocer la abultada deuda económica con el paraguayo. 
Con este panorama, ¿puede sorprender que en el ciclo de Passarella la política de contratación de refuerzos haya sido una puerta giratoria por la que se fueron 23 de los 35 jugadores que habían llegado un rato antes? 
Pero Passarella desvía la atención con la renovación del contrato de Ramón Díaz, que tiene muy cerca los ejemplos de Cavenaghi y el Chori Domínguez como para no sospechar de una trampa.
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El reino de la improvisación

El jueves cuando, al cierre del libro de pases se conoció la anotación al "voleo" que hizo nuestra dirigencia,  posteamos El colmo de la improvisación Una vez transcurridos 40 días desde las promesas postreceso y después de desprenderse de todos los delanteros River inscribía muchísimo humo.  

También nos referíamos allí a lo patético que una institución como River desconociera las exigencias actuales de la AFIP (¿Turnes no trabaja de agente en la AFIP?) para habilitar las transferencia al exterior y lograr la ulterior inscripción en los registros de la AFA. 

Padecida la derrota en La Plata la expresión IMPROVISACION es el común denominador de todas las notas y posteos. Por eso decidimos compartir La improvisación al poder de Facundo Adamoli en Sólo River transcribiéndola a continuación. 


River fue un equipo a imagen y semejanza de su dirigencia: pura improvisación. Sin los refuerzos y con un equipo aún más flojo que el del campeonato anterior, el equipo de Ramón fue a La Plata solo para dar el presente. 

Sin apuro por atacar ni por revalidar la chapa de subcampeón del Torneo Final, River perdió tranquilo por 1-0 ante un mediocre Gimnasia de La Plata por la fecha 1 del Torneo Inicial.


Un desempeño futbolístico para probar que puede pelear tranquilo en mitad de tabla. Más abajo o más arriba sería regalar o restar mérito. Podrá destacarse la figura de Monetti, pero eso sería omitir el poco compromiso que tuvo River para buscar el partido desde el vamos. 

Es que pedirle a River que sea protagonista, es exigirle demasiado a un jugador que no está preparado para tanto. En estos términos, la exigencia del hincha es un abuso.
La pregunta es ¿cuánto más podrán hacer los nuevos refuerzos? Este River es el mismo de siempre: un equipo sin vocación ofensiva, sin corazón, que cuando debe atacar se “achancha” y solo cuando recién se encuentra en desventaja aprieta tan sólo un poquito más el acelerado.
¿Hasta qué punto sirvió la limpieza? Si es el mismo equipo sin hambre, con la modorra de siempre y apático.
¿Hasta cuando la línea de cuatro y el verso “del futbol que le gusta a la gente”? Si es imposible dominar la pelota de forma tal que pueda representar un peligro en ataque, si ante la mínima presión del rival la pelota termina en pies de Barovero para luego dividirla en un despeje.
¿Cuánto más va a improvisarse en el club? La falta de refuerzos, la imposibilidad de que Ramón pueda parar su equipo titular, la desprolijidad para incorporar y trabajar con un plantel renovado con tranquilidad 
¿Hasta cuando? Algunos dirán que faltan 18 fechas para que se vaya Passarella, pero las reverberaciones de todos los desastres parecen no disiparse nunca. Hace casi una década que River exhibe este espantoso estilo de juego, un plantel sin hambre y una dirigencia inoperante. 
¿Y si el 80% del mundo River se acostumbró? Ese es el mayor miedo. Que sólo un 20% se acuerde de los valores de la triple G.
Es posible que se haya acabado la nafta del “efecto Ramón”. Gimnasia fue un equipo demasiado flojo como para vender tan barato esta primera derrota y el desempeño exhibido en La Plata augura lo peor de cara al futuro. 
Ni los refuerzos ni Ramón pueden hacer demasiado ante la corporación dirigencial que gobierna a River hace 12 años. El error humano es perdonable, pero estos dirigentes gestionan con saña. 
En diciembre: campeones del mundo o en mitad de tabla, sabremos si han logrado domesticar al hincha.
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